¿ME ACOMPAÑAS?

Mira hacia abajo, ¡hazlo ya! ¿ves tus pies moverse?

Probablemente en este momento, tu cerebro ha puesto en funcionamiento ese mecanismo que hace que en este instante tu cuerpo necesite bailar. Tus pies comienzan de forma intuitiva a moverse. No pueden detenerse. Y no lo intentes, no lo lograrás. Tus manos sienten una energía diferente y se sienten seguras. Tus caderas insinúan. Necesitas bailar.

Si en este momento estás bailando, ¡felicidades!, porque es posible que incluso estés sonriendo. Y estoy convencido que por un instante, uno sólo, te has sentido feliz.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

A CONTRALUZ

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La cama sin deshacer del amanecer,
la inmóvil mecedora de sueños desvanecidos.
Las cortinas descorridas de la noche,
el tapaluz de una ventana tapiada.
Espejos que reflejan la oscuridad.
Contraluz.

El horizonte sin bruma del atardecer,
los rayos de sol entre un cielo vestido de nubes.
Desierto de arena mojada,
lluvia seca de lágrimas.
La envidiosa noche que anheló la luz.
Contraluz.

La fotografía que nunca dejó un recuerdo,
el olvido que siempre estuvo presente.
Estanterías de libros sin palabras,
una radio muda de música y voces
y que sintoniza el silencio.
Contraluz.

Laberintos y calles sin salida,
de eterno retorno al final.
Mapas sin longitud ni latitud,
rutas de un destino escrito y por escribir.
Contraluz.

Charlatanes de feria en auditorios de soledad,
caminar sentado desde un incómodo sillón.
Como querer estar en paz sin haber estado antes en guerra,
somos soldados de plomo fundido.
Momentos de la vida que dibujamos a contraluz.

MUROS DE PAPEL

 

la foto

Palabras y silencios se dibujan entre líneas.
Espacios infinitos de recuerdos
que la memoria quiso perder en el tiempo,
convertidos en aviones de papel, llevados por el viento
desaparecieron entre nubes de invierno.

Muros de papel, arden las siluetas de las letras
atadas un día a un momento. Hoy abandonado.
La tinta difuminada y rasgada,
escondida en el papel amarillento del pasado
nos deja el ruido de las hojas que guardan los olvidos.

Muros de papel, imágenes silenciosas,
recuerdos del ayer arrancan tiempos sin futuro.
Cartas perdidas en húmedos cajones de madera,
dejó aromas de letras de antaño, distancias de miradas,
juventud de madurez deseada.

Muros de papel, tinta sin vida. Raíces sin árbol.