VELO DE FLOR

IMG_2432
Entre poniente y levante,
he olvidado entre tus calles
mis días abandonados,
esos que pinté con una tiza
sobre los mostradores de las tabernas.

Entre poniente y levante,
han envejecido mis pasos
sobre la arena albariza,
de mis recuerdos
entre criaderas y soleras.

Entre levante y poniente,
se escucha el murmullo del río,
hablándole al mar que lo espera
en ese encuentro que es el destino
convertido en muerte y vida.

Entre levante y poniente,
con las ventanas abiertas
se esconde en la oscuridad,
la primavera perenne
de aquellos besos que ya no encuentro,
de aromas a sol, tierra y sal.

HAN ARROJADO LAS ALAS A LA HOGUERA

IMG_1015
Cometí el pecado de la soberbia,
por asomarme a la fuente de los deseos,
para encontrar en sus aguas
el reflejo de tu rostro
y mojarme la cara para imaginar tu boca.

Cometí el pecado de la envidia,
por sentarme bajo el árbol de la vida
para cobijarme bajo tu sombra de hojas caducas,
y esperar a que el invierno no llegara.

Cometí el pecado de la avaricia,
por pronunciar tu nombre cada noche
y convertir los sueños
en un reo enjaulado del insomnio.

Cometí el pecado de querer marcharme de este mundo,
de cerrar las puertas y arrojar las llaves
para transformarme en ese ángel caído
y que arrojaran sus alas a la hoguera.

Cometí el único pecado que no tiene perdón,
simplemente porque fue la alevosía de mi manera de amar,
la que hizo que esperara al juicio final
y ante el tribunal de la conciencia,
la sentencia me condenara a tener de nuevo unas alas,
unas alas que nunca volverían a volar.

EL OTRO RESUMEN DEL AÑO

IMG_2244

Acaba el año,
y lo hace como lo empezamos,
escribiéndole subtítulos al tiempo,
mirando el calendario de meses que están por venir
y de aquellos otros que se han marchado.

Acaba el año,
y lo hace rodeado de los buenos deseos,
de aquellos que son sinceros
y los de los hipócritas,
que se cruzan por nuestro camino.

Acaba el año,
y lo hace como siempre,
con esa palabra que llena los sacos rotos,
y que cada noche se posa
en las almohadas frías del silencio.

Acaba el año,
y lo hace con el breve resumen,
de miradas que se pierden en la distancia
por unos ojos que no saben dónde mirar, 
porque más de un ojalá
se lo ha llevado el viento.