Operación Pokemon: ¿una vulneración al derecho de propiedad intelectual e industrial?

Hace unas fechas saltó a la opinión pública una nueva operación policial contra la corrupción y el tráfico de influencias en dos ayuntamientos gallegos, regidos ambos por representantes de las dos formaciones políticas más importantes de este país. A estas alturas, los ciudadanos de a pie parece que no nos sorprendemos con este tipo de noticias y prácticamente nos limitamos a decir que es otro caso más y que todos los políticos son iguales.

La Operación Pokemon, como se la ha venido a llamar, puede ser otra operación policial más, pero si nos detenemos en ella no es realmente por el fondo del asunto en sí, que no deja de ser relevante e importante, sino por la denominación que se la ha venido a dar a la misma. Esta reflexión jurídica va encaminada a poner de manifiesto que la utilización de la denominación Pokemon en el ámbito de una operación policial, puede resultar infractora del derecho de la propiedad intelectual e industrial que ampara dicho nombre, al vincularse de esta forma dicha denominación con la supuesta comisión de una serie de actos delictivos, y por lo tanto por la posibilidad de que ello pudiera derivar en posibles perjuicios económicos al titular de la misma. No vamos a realizar un análisis profundo sobre la cuestión porque ello nos llevaría a una extensión que aquí no corresponde, pero sí vamos a dar un apunte que nos puede ayudar a ver como es posible que el uso de dicha denominación sin la debida autorización de su propietario resulta indebida y contraria a derecho.

En primer lugar, tenemos que partir de la premisa de que las denominaciones que se otorgan a la persecución de actos delictivos tienen un componente peyorativo de fondo, en tanto que dicha denominación viene a identificarse rápidamente con los hechos que se persiguen (delitos sobre la salud pública, económicos….).

En segundo lugar, la utilización de la denominación Pokemon, cuya marca se encuentra debidamente registrada amparando el contenido de la misma, puede verse afectada por el menoscabo que puede producirse tanto en su imagen como en su reputación, por la utilización indebida de la misma utilizándola como nombre de una operación policial contra supuestos actos delictivos. A este respecto, el derecho moral como contenido que forma parte del derecho de propiedad intelectual puede verse afectado en el supuesto en el que nos encontramos. De esta forma, el art. 14.4 de la Ley de Propiedad Intelectual viene a señalar que se debe exigir el respeto a la integridad de la obra e impedir cualquier deformación, modificación, alteración o atentado contra ella que suponga perjuicio a sus legítimos intereses o menoscabo de su reputación. Como decimos, tanto la reputación como la propia imagen de la marca pueden verse desacreditadas, ya que se identifica rápidamente el nombre o marca protegido (Pokemon), con las actuaciones policiales y judiciales encaminadas a averiguar la posible comisión de unos delitos, que merecen no ya sólo la reprobación social, sino la sanción por nuestro Código Penal.

Dicho menoscabo o desprestigio se puede producir desde el mismo momento en el que a nivel a popular o de calle, se identifique el producto protegido con la operación policial en cuestión y más exactamente cuando para la adquisición de algunos de los productos de marketing de la marca Pokemon se realice una referencia a dicha operación policial. Sin duda alguna la posibilidad de que se pueda producir dicha identificación, puede producir una serie de perjuicios económicos para el titular de la marca, en tanto que puede verse afectadas las ventas de los productos relacionados con la misma.

Sin duda alguna puede pensarse que podríamos estar llevando a un extremo este planteamiento, pero no podemos olvidar que deben ser las autoridades públicas las que están obligadas en todo caso a extremar los actos y medidas tendentes a garantizar los derechos reconocidos en nuestras leyes, y no podemos descartar en estos tiempos, en los que la difusión y comunicación pública de las noticias es tan importante, que la utilización indebida de un nombre, marca o producto en determinados ámbitos puedan producir una serie de daños y perjuicios a un nombre, marca, producto o bien, y cuyos derechos y contenido se encuentra debidamente protegido.

Mi primera letra

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Pasamos por tu lado
y casi ni te miramos,
te ignoramos sin motivo ni razón,
olvidándonos que eres la primera de dos listas
que aprendimos cuando éramos pequeños
y que de mayores apartamos a un rincón.

En mi voz naciste la primera,
ni mi padre, ni mi madre
me llevaron a tu expresión.
Y a mis oídos llegaste,
convertida en el primer sueño
de comenzar un aprendizaje,
de ser la primera de aquella clase
y que abandonamos sin pedir perdón.

Tienes una gran virtud,
eres abierta y central,
contigo nacen las palabras más crueles
y las más hermosas se visten de gala
gracias a tu favor.

Ansiedad y Angustia
acompañan a tu viaje.
Abrazar, Amistad,
Alegría y Alma
son palabras que nacen contigo
y que me dicen cada día
que sin ti,…no existe Amor.

Mi letra A,
la primera de esas dos listas
que en mi voz encontró su libertad.
Mi letra A,
cuyas palabras más bellas
han encontrado su nacimiento
en los albores de tu expresión.

La mudanza interior

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Este año y como cada año compruebo una vez más que he vuelto a repetir la misma historia dos veces. Un acto rutinario se ha convertido en un protocolo lleno de sensaciones que siempre se acerca a mi vida en las mismas fechas, de forma callada, impasible, sin mediar apenas un aviso, pero sabiendo en el fondo que llegará y que me tocará enfrentarme a él, con una mezcla de nostalgia y miedo, de deseos y de sueños. Un año más he vivido esos dos momentos inmerso en el sonido de unas cajas que ya no hacen el ruido de antaño, pero que hablan en silencio de los recuerdos de aquellos besos robados, de los olvidos por unos amores que fueron imposibles, de la añoranza por un cuerpo cambiante y….de los sueños que siguen buscando caminos donde encontrar una nueva vida.

Ayer tarde nos encontramos por fin. A diferencia de otras ocasiones, esta vez me fuiste avisando en los últimos días y me dijiste que ya era hora de vernos, que nuestro encuentro no podía demorarse por más tiempo, que necesitabas abrigar tu cuerpo de un incipiente aire fresco. Aunque intenté no darme por aludido, inevitablemente tuve que rendirme ante ti. Querías liberarte de aquella prisión y me pediste que te ayudara a escapar,… y aquí me tienes otra vez, quitándote las ataduras. Pero realmente sabes que soy yo quien me aferro a ti, porque eres tú quien realmente me liberas cada vez que nos encontramos.

Otra vez me vuelves a traer los recuerdos de momentos vividos, algunos llenos de tristeza y otros de rebosante alegría; recuerdos que se pierden entre los hilos de algodón de las camisas, entre la fina lana de los jerséis. Nuevamente me devuelves la imperiosa necesidad de olvidar y deshacerme de aquellos recuerdos que jamás se debieron quedar en nuestras vidas, y alejo de mí aquel pañuelo que me regaló un día como muestra de un amor ahora ya inexistente. Cada vez que nos encontramos descubro con tu presencia como mi cuerpo ha cambiado y hoy la holgura de su contorno no encuentra acomodo en mi piel. Pero al final siempre tengo que agradecer mi encuentro contigo, porque en tu interior descubro como entre las costuras, aun a pesar de que exista algún remiendo, encuentro nuevos ropajes que me enseñan que debo seguir creyendo en mis sueños,…sueños que me acercan a un nuevo tiempo.

Como en cada primavera, cuando llega los primeros días de otoño, guardo los trapos de ese tiempo que ahora ya se convierte en pasado, para volver a sacar las prendas de vestir de un invierno que aún no ha llegado. Dos veces al año me enfrento con la misma rutina de guardar una ropa y sacar otra, dos veces al año cambiamos nuestro vestuario, transformando nuestro armario, como una puerta que nos muestra los nuevos tiempos que llegan. Dos veces al año mudamos nuestro envoltorio, sin percatarnos de que igualmente mudamos nuestra piel interior, dejando atrás momentos para el olvido, manteniendo vivo los recuerdos y soñando con nuevos tiempos que siempre traen un cambio.