La caja

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_A este paso te vas a quedar sin sitio.

_ No me mires así, no me digas que sólo acudo a ti por la noche, que únicamente hablo contigo cuando la oscuridad se acerca a nuestro lado.

Éstas fueron las últimas palabras que le dije.

Hoy he tomado consciencia de mi problema, porque creo que lo es,…. o igual no,…. ya no lo sé.

Durante estos años he ido acumulando las fotografías de los veranos en la playa, de aquellas Navidades pasadas en la sierra, de las fiestas de San Juan en el pueblo, de cada viaje, y de aquellas que un día fueron el amor para toda la vida.

En el fondo coloqué las cartas sin matasellos. Sobres cerrados que jamás viajaron, con aquellas palabras que quise dejarlas en el olvido y que no te puedo negar, a veces he querido volverlas a traer a este presente, liberándolas de tu prisión. En ellas se escondían los sueños y deseos de cada instante. Hoy,…observo como ha cambiado mi letra, como los trazos se han convertido en líneas incomprensibles, llenos de dudas, pero de una aparente seguridad. Trazos gruesos y rápidos, obsesionados por un veloz caminar.

Aquel crucifijo de plata, aquella pulsera de cuero deteriorado, aquellos anillos que fui colocando uno junto al otro, han perdido un orden que no recuerdo cuando abandoné. Las lágrimas y las sonrisas se mezclan en tu interior, se abrazan cómplices, y apenas ven cada noche la libertad bajo la tenue luz de la lámpara.

Hoy he tomado consciencia de haberme convertido en un acumulador de recuerdos, de momentos del pasado que no volverán, de historias algunas inacabadas que a saber si un día se cerrarán, y de otras que ya quedaron terminadas y que jamás traerán la brisa de un aire pasado.

Pero también hoy he comprobado como no soy el único que se ha dedicado a acumular, a conservar en una caja como tú, los instantes de un pasado. Que no soy el único en este mundo que padece un síndrome de Diógenes de los recuerdos. Hoy he visto como cada noche nos reunimos en una extraña congregación, en la que todos abrimos nuestras cajas y observamos nuestros recuerdos acumulados, buscando respuestas a preguntas calladas.

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3 respuestas a «La caja»

  1. Acumular…llenar nuestra vida de recuerdos y sensaciones,unas nos recuerdan los errores que no debemos volver a cometer que no debemos guardar como ese síndróme de Diógenes pues llegan a ser basura,que molesta su olor..otros nos sirven para acumular sueños vividos,esperanzas y alegrias ,para acumular sensaciones e iluminar el camino ,para recordarnos milagros y de esos son los que debemos áumular!!

  2. Aquellas pequeñas cosas que nos dejó un tiempo de rosas…

    Y que nos hacen llorar cuando nadie nos ve…

    Preciosa entrada. Me ha encantado.

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